Resumen ejecutivo
Uno de cada siete mexicanos usa IA; solo uno o dos de cada mil construyen con ella. Todavía hay lugar entre los líderes.
Hoy la barrera es la creatividad y las ganas de trabajar, no el currículum.
Lo que tardaba meses, la IA lo hace en días; además para abrir una empresa, solo hay una cita en el SAT; lo demás, en línea.
Qué hacer: contrata Claude o ChatGPT, usa los prompts de abajo, platica con cinco posibles clientes, arma tu prototipo y ve al SAT.
Todos, en algún momento, hemos pensado en tener nuestro propio negocio. Algunos ya nos lanzamos, y la empresa ha sido un aprendizaje.
Y todos los que trabajamos para una empresa hemos pensado en cinco o diez iniciativas que serían de gran valor. Un servicio nuevo, un proceso que nadie arregla. No las hemos ejecutado por falta de tiempo, de presupuesto, o porque nadie las aprobó.
Hoy la IA nos permite lograr las dos cosas. Podemos sobresalir y aportar grandes ideas en el trabajo que ya tenemos, o abrir nuestro propio negocio. Y en México muy pocos la están usando para eso todavía.
Cuántos mexicanos construyen con IA
Piensa en cuatro escalones donde situaremos a la población económicamente activa de México.
No usan IA
La usan
Pagar una suscripción de IA
Construyen algo con ella, como una app o un programa.
De cada 1,000 mexicanos, 145 usaron IA en junio, con datos de Microsoft. Estimamos que menos de 10 pagan y que 1 o 2 construyen. La idea de la escalera es de Andrej Karpathy, sus cifras nos guiaron para estimar las de México.
Si diriges un área o una empresa, lo más seguro es que estés en el escalón dos o tres: la usas para un correo o un resumen o una presentación. Casi todos a tu alrededor están igual, así que al que sube un escalón se le nota.
La nueva barrera de entrada es la creatividad y las ganas de trabajar
Durante años, para abrir un negocio o subir en una empresa hacían falta relaciones, currículum y dinero para pagarle a quien sí sabía. Eso pesa menos. Hoy te distingue ver un problema, tener ganas de resolverlo y ejecutar hasta que funcione.
Me gusta un estudio de BCG: Puso a cientos de sus consultores a resolver una tarea de programación; ninguno era científico de datos. Con IA llegaron al 86% del nivel de un científico de datos.
En México ya pasa. Dos de cada tres usuarios de IA hacen trabajo que un año antes no podían, según Microsoft.
Las vacantes que piden IA en México se duplicaron en 2025, según PwC, y en nueve de cada diez el requisito es saber usarla.
Un prototipo que funciona pesa más que un currículum. Y para hacerlo ya no necesitas conocer o contratar a un programador.
Lo que tardaba meses hoy sale en días
En febrero de 2025, Pieter Levels, un programador que nunca había hecho un videojuego, armó con IA un juego de aviones para el navegador en unas tres horas. Diecisiete días después vendía patrocinios dentro del juego por 87 mil dólares al mes, según sus propias cifras.
En Novo Nordisk, la farmacéutica del Ozempic, el reporte de un estudio clínico tiene cientos de páginas. Le tomaba unas 12 semanas a un equipo de estadísticos, científicos y redactores. Hoy la IA arma el borrador en 10 minutos y el equipo lo revisa.
Qué necesitas para abrir tu empresa
Para empezar necesitas saber quién es tu cliente y qué problema tiene. Necesitas entender el mercado, o sea, quién más se lo resuelve y a cuánto. Y tener claro cómo se lo vas a resolver tú. Con la IA desarrollas un prototipo y estarás listo para buscar tu primer cliente.
No tengas temor por los trámites, registrar una empresa ante el SAT es sumamente sencillo. Sacas una cita, vas una sola vez y sales con tu RFC con actividad empresarial y tu e.firma, la firma electrónica para los trámites. Todo lo demás es en línea.
Haces tus facturas gratis con la herramienta del SAT y la declaración mensual ya viene prellenada. Como persona física en el Régimen Simplificado de Confianza, el RESICO, pagas de 1% a 2.5% de ISR sobre lo que cobras.
Si ya tienes RFC y e.firma, ni siquiera vas: cambias de régimen en línea, en minutos. Si vas con socios, abres una sociedad por acciones simplificada, la SAS, en gob.mx/tuempresa, sin notario. Los trámites del SAT y de la Secretaría de Economía cuestan cero pesos.
Qué hacer, día por día
Día 1. Contrata Claude Pro o ChatGPT Plus. Haz la lluvia de ideas con el prompt de abajo y quédate con la idea que aguante los peros.
Días 2 y 3. Platica con cinco posibles clientes. No les preguntes "¿usarías algo así?". Pídeles que te cuenten la última vez que tuvieron el problema.
Día 4. Escribe en una hoja qué hace tu producto, qué no hace y cómo vas a saber que funciona. Dásela a Claude o a ChatGPT y pídele que te arme el prototipo.
Día 5. Pruébalo con dos de los cinco y corrige lo que no entendieron.
Ya con el prototipo. Saca tu cita en el SAT. Si vas con socios, aparta el nombre en la Secretaría de Economía.
Llena los corchetes y pégalo tal cual.
Prompt para tu negocio
Quiero abrir un negocio. Soy [a qué te dedicas y qué haces bien]. Tengo [cuánto tiempo y cuánto dinero] para arrancar. Mi idea, si ya tengo una: [tu idea].
Actúa como un consejo de tres asesores. Un fundador que ya construyó una empresa y sabe qué se rompe al crecer. Un experto en marketing que entiende al cliente: qué le duele y por qué pagaría. Un director de empresa que sabe qué se aprueba y qué no.
Primero hazme cinco preguntas. Luego, tres ideas de cada asesor, por separado. Al final, que los tres coincidan en las dos mejores, por qué fallarían y cómo probar la primera rápido y barato. Sé duro conmigo.
Funciona porque le das contexto, le pides que pregunte antes de proponer y que te lleve la contraria. Si le pides que te dé la razón, te la va a dar.
Si eres ejecutivo
El plan es el mismo. Tu producto es esa iniciativa que no has podido sacar adelante. Tus cinco clientes son los compañeros que sufren el problema. Y tu primer cliente es tu jefe. Ya no le pides presupuesto; le enseñas el prototipo funcionando. Tu prompt del Día 1 es este:
Prompt para crecer en tu empresa
Soy [tu puesto] en [tu empresa y su giro]. En mi área nos atora [el proceso, análisis o servicio que nadie arregla].
Actúa como un consejo de tres asesores. Un fundador que ya construyó una empresa y sabe qué mueve un negocio. Un experto en marketing que entiende al cliente: qué le duele y qué valora. Un director de empresa que sabe qué se aprueba y qué no.
Primero hazme cinco preguntas. Luego, cada asesor por separado: dónde aporto más valor con IA, qué atacar primero y cómo mejorarlo. Al final, que los tres coincidan en una idea, por qué fallaría, cómo probarla en días sin presupuesto y cómo presentársela a mi jefe. Sé duro conmigo.
Basta una idea, ganas y una tarde para arrancar. Cuando tengas el prototipo, ya subiste al cuarto escalón.
Escríbeme a rafael@anotado.ai y cuéntame en qué paso vas. Y si quieres saber qué tan avanzada está tu empresa en IA, contesta las ocho preguntas en anotado.ai/indice. Es gratis.



